Don Pepe, un hombre jubilado de unos 60 años cuenta con una bella familia,
para él ellos son todo en su vida. Sus hijos y nietos siempre están pendientes de él, porque ha sido un padre y abuelo ejemplar.
Después de comprar el
pan y la prensa como de costumbre, al llegar a su casa se dispone a tomar una siesta
en su hamaca, a pesar que no tiene ninguna preocupación ya que en su hogar todo
andaba bien siente como si algo le
faltara, algo extrañaba.
Eso le pasaba a Don Pepe muy a menudo y en oportunidades se llegó
a sentir melancólico, pero no dijo nunca nada porque son recuerdos de su juventud y
como vivió los momentos más felices de su vida.
Un día reposando en su
hamaca suena el teléfono, era un gran amigo contemporáneo que le dice: “PEPE
saca del baúl tus corotos, que vamos a jugar softbol” no creía lo que
escuchaba de su amigo que también tenía casi su edad. Por un momento pensó que se trataba de
una broma ya que su amigo estaba acostumbrado a eso.
Don Pepe recibe el día
domingo en la mañana la visita de tres amigos, pensaba que habían ido para
hablar como solían hacerlo (tomando el café y recordando anécdotas) pero no era
así, la visita era para llevarlo al estadio porque ese día era su primer juego de softbol y casi que le da una taquicardia de la emoción.
Abrió el armario donde
guardaba sus cosas antiguas y con ellas sus recuerdos, su mirada recorría todo
el armario cuando de pronto ve el bolso que usaba cuando joven y dentro de él
sus enseres con que jugó no sabe cuantos partidos ya que jugar softbol era su
pasión, lo desempolvó y como niño de la categoría infantil en su primer juego
de béisbol se va con sus compañeros de equipo como en el pasado.
Cuando iba por el
camino sus pensamientos se trasladaron 30 años atrás donde recordó sus años
dorados, aquellas vivencias en el
softbol, cuando llega al estadio respira profundo y fue allí donde descubre que
EL SOFTBOL era lo que tanto extrañaba, porque en él conoció a sus mejores
amigos con quienes compartió muchos años y que hoy en día son como sus hermanos.
Fue en esta disciplina donde dejó huellas y
viceversa, donde obtuvo muchos champions
y reconocimientos por ser un softbolista destacado y responsable, es respetado y admirado por quienes lo
practica ya que Don Pepe se convirtió en un icono de este deporte.
Esperando la voz de “PLAY”
da gracias a Dios y al que tuvo la idea de formar una liga para la tercera edad, porque ya que no podía trabajar por lo menos ya tenía algo en que
ocuparse y que le gustaba, vio compañeros que tenía años que no sabia de ellos y entre
abrazos y anécdotas recordaban las competencias Nacionales e Internacionales,
donde demostraron su temple como softbolistas.
Al terminar el juego
Don Pepe muy alegre después de la experiencia que vivió ese día les dice a sus compañeros
de equipo “El softbol más que un deporte
es una forma de vivir”
Yuleida Barrios

Muy linda la historia y muy real. El Softbol es parte de sus vidas que te lo diga yo, jajajajajajaj me toca que andar con mi Softbolista para cuanto juego hay :) July La Bellisima :)
ResponderEliminarmuchas felicitaciones por esa gran historia que a salido desde el fondo de tu corazón. eres tu y nadie mas que tu saludos por favor no te nos vaya.
ResponderEliminarExcelente relato negra...
ResponderEliminarGracias amigo
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